Sobre "la memoria del otro" y la Universidad Nacional

Fui hoy, miercoles, a ver la exposición del museo de arte de la Universidad nacional, titulada “la memoria del otro”. Era una mañana soleada y solitaria, y tuve todas las salas a mi disposición, siendo el único espectador. Fue un encuentro íntimo con los artistas y las “huellas de lo real” alrededor del mundo. La sala que más me cautívó fue la de Francesco Jodice, “the secret traces”. Allí me paré viendo, siguiendo con mi mirada desenfocada los ocho lugares de Jodice atrapa con su cámara. Me dejé llevar por la sensación de ubicuidad y de extrañamiento que producen las imágenes de desconocidos en su cotidianidad, en Napoles, en Buenos Aires, y otras ciudades, y me sentí un cronopio por unos minutos.

Coincidió mi visita con la feria del libro universitario y pude aquirir a mitad de precio el cuidadoso catalógo de la exposición, de dónde tomó las siguientes palabras para exhortar a los lectores a recorrer la muestra que estará hasta el 7 de noviembre. De acuerdo a su curadora, Ana María Guash, “entendiendo estética no la teoría del arte en general enraizada en la perspectiva hegelianam sino un determinado regimen de pensemiento que articula las maneras de hacer -y de ser- y las formas de visibilidad, sostiene Ranciere, en hoy se puede producir la batalla. Una batalla que en otro momento hacia referencia a las promesas de emancipación y las ilusiones y desilusiones de la historia…”.

Cuando estaba viendo la última muestra, un celador llegó siglilosamente y me indicó que había orden de desalojo en la universidad, y en medio de los sonidos de lo cócteles molotov y las sirenas policiales, tuve que salir hacia la carrera 40, dejando atrás las imágenes de Hiroshima, de Tijuana, del medio oriente y sus “estereotipos” made in “occidente” y los “miedos” públicos-ajenos que magistralmente nos permite contemplar la Exposición. Caminé viendo grafitis, vacas y cabras y estudiantes que jugaban frisby mientras otros, encapuchados, peleaban “batallas” que yo comparto en sus fines, pero no en sus métodos, bastante desgastados. A la salida del campus otros estudiantes veían un partido de la Champions League en un carro, y se emocionaban con el gol de Falcao. ¿Dónde está la imaginación al poder?

Alberto Bejarano
Bogotá.