“Esto no es una violación”, el nuevo performance de Emma Sulkowicz

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Emma Sulkowicz, la estudiante de la Universidad de Columbia que durante meses cargó un colchón por el campus de la Universidad en protesta por la negativa de la institución de expulsar al hombre que acusó de haberla violado, publicó la semana pasada un video de un performance que representa un encuentro sexual, con la advertencia de que “puede parecer una violación”.

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El video es la primera obra de la artista luego de concluir el performance “Mattress Performance: Carry That Weight” (el performance del colchón: carga con su peso”) el cual capturó la atención de la comunidad artística y los medios de comunicación. Al finalizar 2014, el performance fue catalogado por el crítico Jerry Saltz como la mejor obra de 2014.

El video llamado Ceci n’est pas Un Viol (“Esto no es una Violación”) está alojado en un sitio web creado por Emma Sulkowicz. El texto introductorio del vídeo inicia con una advertencia: “El siguiente texto contiene alusiones a la violación. Todo lo que tiene lugar en el siguiente video es consensual, pero puede parecer una violación”.

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Sulkowicz y su colchón se convirtieron en un poderoso símbolo del movimiento que busca reformar los procedimientos en torno a casos de asalto sexual después de que ella decidió cargarlo por la universidad como parte de su tesis de grado.

Sulkowicz acusó a Pablo Nungesser, un compañero de Columbia, de haberla violado en agosto de 2012. Ella denunció el incidente a las autoridades escolares, que investigaron el incidente. Nungesser fue declarado inocente por un tribunal del campus y sostuvo que el encuentro fue consensuado.

Sin embargo, Sulkowicz decidió cargar el colchón por el campus de la Universidad con el objeto de lograr que la Universidad expulsara a Nungesser. La universidad no lo expulsó, y en su lugar, Sulkowicz concluyó su performance cargando el colchón por una última vez en la ceremonia de graduación el pasado mes de mayo. A su vez, Nungesser demandandó a la universidad, a su presidente y a un profesor de arte, alegando que la escuela activó una campaña de acoso en su contra.

Sulkowicz afirmó que la relación sexual que tuvo con Nungesser comenzó consensualmente, pero luego se tornó violenta. El vídeo hace eco de lo que, según su relato, sucedió aquella noche agosto de 2012: aunque Sulkowicz dice que no es una recreación, ella aparece en el video.

Aquí puede acceder al video

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a partir de una nota publicada por The Guardian


Richard Prince se “roba” imágenes de Instagram y las vende por 90 mil dólares (cada una)

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¿Qué hacer cuando un artista se apropia de tu trabajo y lo comercializa en una mega galería por enormes cantidades de dinero? Cuando Richard Prince reelaboró fotografías de la serie “Canal Zone” de Patrick Cariou, éste lo demandó. Sin embargo, conciliaron fuera de los tribunales.

Pero, a principios de este mes, Larry Gagosian decidió dedicarle todo su stand en Frieze a los Instagrams de Prince. Uno de estos “Nuevos Retratos”, como se les llama, tenía una imagen tomada del feed del espacio online SuicideGirls. Y ahora SuicideGirls está enfrentando a Prince con su propio juego.

El equipo de SuicideGirls puso a la venta las mismas imágenes de Prince, pero por $90 dólares en vez de los $90.000 que cobra Gagosian. Son réplicas perfectas de las réplicas, ya que todo lo que hizo Prince para alterar las fotos fue dejar comentarios en cada Instagram”.

Figured I might as well post this since everyone is texting me. Yes, my portrait is currently displayed at the Frieze Gallery in NYC. Yes, it’s just a screenshot (not a painting) of my original post. No, I did not give my permission and yes, the controversial artist Richard Prince put it up anyway. It’s already sold ($90K I’ve been told) during the VIP preview. No, I’m not gonna go after him. And nope, I have no idea who ended up with it! 😳 #lifeisstrange #modernart #wannabuyaninstagrampicture

Una foto publicada por Doe Deere (@doedeere) el 17 de May de 2015 a la(s) 9:05 PDT

Este enigma estético -¿que reproducción es la real?- ha desatado una controversia viral sobre quién posee el arte y se beneficia de la apropiación. Prince ha habitado siempre este territorio, por supuesto. El año pasado, el crítico Jerry Saltz consideró las pinturas de Prince sobre Instagram como genius trolling. En Frieze, el trolling dio sus frutos, y se vendieron todas las piezas (menos una).

http://video.vulture.com/video/Jerry-Saltz-Talks-Instagram-on/player?layout=compact&read_more=1

A medida que el debate crecía, Saltz apareció en CNN explicando cómo los archivos digitales que Prince se apropió, son “de dominio público”. “Los límites de los derechos de autor se difuminan cada vez más”, dijo Saltz.

 

Kyle Chayka

texto completo en Vulture

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Pabellón de Arte y Destrucción en próxima la Bienal de Venecia

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A la destrucción de esculturas y objetos de la cultura Asiria en Irak, se suma esta sorprendente propuesta para la próxima Bienal de Venecia.

VENECIA – El Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS), ha anunciado que va a tener por primera vez un pabellón en la Bienal de Venecia, que abre el próximo mes. El anuncio fue hecho en una conferencia de prensa celebrada la mañana del miércoles a bordo de Raqqa, un barco anclado fuera de los Giardini, donde el evento de arte mundial se llevará a cabo. La embarcación llegó a Venecia la noche del lunes y atrajo la atención de los venecianos cuando puso a soñar sin parar la canción “Rock the Casbah” de The Clash (1982).

La programación radical del pabellón es de tipo participativo e invitará los visitantes a traer obras de arte a bordo y crear videos virales de su destrucción, con los miembros de ISIS. El evento fue anunciado a través de un correo electrónico en e-flux con el titulo: “Traiga sus cuadros! Traiga sus esculturas! Traiga sus tesoros culturales! Y  destrúyelos! “Se invita a los visitantes a hacer fila en el barco para un ritual de destrucción utilizando un martillo de subasta en oro y se hará streaming para los espectadores de todo el mundo”.

Curado por Talaat al-Dulaimi, hijo del líder de ISIS Abu Bakr al-Baghdadi, el pabellón no tendrá un catálogo convencional, pero todos los materiales estarán disponibles en YouTube. Se animará a los visitantes a compartir videos y comentarios acerca de sus experiencias utilizando el hashtag #ISISinVenice.

“Hace unos meses, nos dimos cuenta de que hay una larga tradición en el arte contemporáneo de lo que ISIS ha estado haciendo, y qué mejor manera de continuar nuestra misión de ir a la fuente”, dijo al-Dulaimi a una multitud atónita de los periodistas y personalidades de la cultura. “Al alentar al público a traernos arte – ya sea por cuenta propia o muestras tomadas o “liberado” de los demás – estamos aprovechando la naturaleza cada vez más experiencial y encarnada de la experiencia estética. Todo el mundo está hablando de la posibilidad de que el arte debe ser viral, y sabemos cómo hacerlo mejor que nadie “.

El ambiente a bordo de la barcaza pabellón de ISIS y en el cercano Giardini se agitó después del anuncio. Unos 65 manifestantes – muchos de los cuales parecían ser turistas – estaban gritando diversas consignas, entre ellas “El arte es sagrado!” y blandiendo pancartas. El curador de la bienal Okwui Enwezor, fue sorprendido por la noticia, que escuchó después de la conferencia de prensa.

“Hemos recibido su solicitud y se negó a darles un espacio en los Giardini, pero no estoy seguro de que podemos restringir su acceso al agua.” manifestó un directivo de la Bienal de Venecia.

“Destrozar antigüedades es una cosa,” dijo el directivo, “pero profanar un proyecto de arte contemporáneo no está nada bien.”

El proyecto ISIS plantea serias dudas sobre la tolerancia del mundo del arte a la radicalidad. Algunos curadores basados ​​en Berlín dijeron que estaban entusiasmados con la idea y afirmaron que “El mundo del arte se ha estancado en una rutina”

“Así que está bien que los “artistas” al destruir las obras de arte lo llaman arte, ¿pero está mal para nosotros?” preguntó uno de los coordinadores del Pabellón.

 

Publicado en Hyperallergic el 1 de abril (día de los inocentes en EE.UU)


¿Es lícito exhibir a dos pobres en una exposición de arte?

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Dos mendigos rumanos se exhiben en el Museo de Malmö

Continuando un proceso que inició en el siglo XIX con la exposición de personas de razas no europeas en las Ferias Universales, siguiendo con el cuestionado display de nativos en los museos de antropología, este tipo de prácticas reaparecen empacadas como crítica en distintos espacios de arte contemporáneo. Todo, desde lo más sagrado hasta lo más profano, se ha convertido en carne de museo

Reciclando humanos | Iván de la Nuez

La vida es un inmenso display. Una exposición infinita en la que todo, desde lo más sagrado hasta lo más profano, se ha convertido en carne de museo. El comunismo y la Guerra Civil, el grupo armado Baader Meinhof y los trajes de Gaddafi, Guantánamo y la acción social (siempre y cuando, eso sí, la asumamos como “una de las bellas artes”).

Nuevas tecnologías y viejas vanidades se acoplan para diseminar este síntoma contemporáneo, esa continuación del Ready Made por otros medios. ¿Qué significa “por otros medios”? Pues que si Duchamp o más tarde Jeff Koons le concedieron entidad artística a algunos objetos —un urinario, una aspiradora— por el mero hecho de colocarlos en un museo o una galería, ahora ha llegado el turno de los sujetos.

Antes fueron las cosas, hoy las causas.

El último apretón a la tuerca va más allá de exponer la revolución o las batallas sociales, las guerras de género o las injusticias. Ahora avanzamos hacia la exposición de personas. Acaba de suceder en un museo de Malmö, que ha exhibido dos mendigos rumanos. Antes, en Londres, un proyecto de Brett Bailey, Exhibit B, se inspiró en los zoológicos humanos de la época colonial para mostrar a personas de raza negra en situaciones de sumisión o dominación. Y un poco más allá en la línea del tiempo nos encontramos el Museo Judío de Berlín, que nos deleitó con otra obra “humana”: Judíos en la vitrina.

Si este declive es real, ya no tendrá sentido hablar de eso que, por pereza, seguimos llamando arte contemporáneo”

No hace falta decir que todo esto responde a las mejores intenciones, y que está gobernado por la crítica a los estereotipos o al racismo, por la remoción de nuestras occidentales conciencias y por las más variadas denuncias. Y, claro, es nuestro problema si nos cuesta discernir entre crítica y frivolidad, verdad e imagen, arte y provocación, cultura y publicidad…

Pero lo cierto es que, a estas alturas, resulta difícil tragarse estas operaciones que establecen la denuncia del crimen reproduciendo el crimen, que redoblan la dominación para que la veamos mejor, y que llegan a exponer humanos con el objetivo de relatarnos la crisis del humanismo. Todo eso a base de ignorar que, salvo en los estereotipos de los paladines del llamado arte relacional, los “otros”, los “sujetos subalternos” o los “sometidos” son tan diferentes entre sí como aquellos que los encasillan en su presunciones.

Tal vez estamos asistiendo al último ramalazo de una estética. A la confirmación de que el ciclo que empezó con Duchamp ha llegado a su fin. Y no se trata de una nimiedad. Porque si este declive es real, ya no tendrá sentido hablar de eso que, por pereza, seguimos llamando arte contemporáneo.

Iván de la Nuez es escritor cubano. Su último libro es El comunista manifiesto (Galaxia Gutenberg).

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Mendigos Museo | Martín Caparrós

Debe ser bastante insoportable. Dos personas se exhiben: son exhibidas. Dos personas —rumanos, dicen, y gitanos— entre los cientos que recorren todos los días las calles gélidas de Malmö pidiendo limosnas se exhiben en una sala de museo. Debe ser bastante insoportable entrar en un espacio grande, casi vacío, con solo dos personas —él con muletas, ella un embarazo— sentadas en el suelo, paredes enfrentadas, mirando hacia la nada, tan expuestas. ¿Cómo mirarlas, cómo correr el riesgo de cruzar sus miradas? Debe ser bastante insoportable. Y debe ser fácil reaccionar contra esa molestia subiéndose al banquito moralista.

Dos personas se exhiben: son exhibidas. Nadie se alarma cuando están en las calles pidiendo, tiritando. Pero si alguien que se piensa como artista los pone en escena, claman que los explota. Una explotación intolerable —dicen— de dos seres humanos. Si los hubieran contratado para pasarse diez horas frente a una máquina de coser —digamos— por un par de monedas no habría molestado. Como quien dice: el problema no es producir la pobreza, no es convivir con la pobreza; el problema es mostrarla. Dos personas trabajan —temporariamente— de exhibirse, como tantos en nuestra sociedad. Son modelos que no dejan de comer porque quieran adaptarse a una moda de esqueletos sino porque no tienen. Dos personas son exhibidas y provocan debate.

Ya no son mendigos: son representaciones de mendigos, son la categoría mendigo puesta en evidencia, son reflexiones sobre el desplazamiento, la miseria, el desespero, la esperanza”

Duchamp ya lleva medio siglo muerto. En tiempos en que se hace tan difícil definir qué es arte —y qué no es, tiempos en que se hace tan difícil sobre todo atreverse a decir esto no es arte— se podría suponer que arte es aquello que consigue resignificar lo des-significado: que te obliga a leer allí donde, en general, ya no ves nada. Y, también: aquello que te lleva a enfrentarte con lo que no querías, y pensarlo.

En el museo de Malmö, por un arte de birlibirloque, los dos mendigos se vuelven orinales de Duchamp, con perdón: te obligan a pensar en el arte y a pensar en ellos. Ya no son mendigos: son representaciones de mendigos, son la categoría mendigo puesta en evidencia, son reflexiones sobre el desplazamiento, la miseria, el desespero, la esperanza. Son, al serlo, respuestas posibles a la pregunta que más me interesa últimamente: ¿cómo hacer para que se vean ciertas cosas? ¿Qué, para romper esa ceguera selectiva en la que basamos tanto de nuestras vidas? ¿Qué, para deshacer la construcción más laboriosa, la de nuestra ignorancia? Porque si no encontráramos las formas de ignorar, ¿cómo carajo conseguiríamos vivir sabiendo que pasan estas cosas?

Me gusta que la obra —digamos: obra— no estuviese firmada, que no hubiera un sujeto cuyo nombre se infló con esta exhibición. Me preocupa, si acaso, lo que pasa con ellos dos ahora, cuando la exhibición ya terminó. Contra la vieja certeza latina —ars longa, vita brevis— en este caso el arte ha sido breve, larga la vida, y ahora los dos estarán otra vez en la ramera calle. Donde vuelven a convertirse en invisibles, donde se debaten sin despertar debate alguno.

Martín Caparrós es escritor argentino. Su último libro es El Hambre (Anagrama).

publicado en El País


Los Diez Artistas del Momento (Según Jaime Cerón)

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Mambo negrita, Liliana Angulo. 2007

Como se viene anunciando desde hace un año, esta semana inicia lo que los medios de comunicación han catalogado como “El Desembarco del Arte Colombiano en Madrid España“, liderado por la Embajada de Colombia en Madrid, secundado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, la Cámara de Comercio y el Ministerio de Cultura.

En los próximos días estarán llegando a la capital ibérica Jaime Cerón y María Wills, curadores del programa Focus Colombia, quienes además de curar seis exposiciones (Atramentos, Todo está muy Caro, Muestrario, Naturaleza Nominal, La Migración de las Plantas, Desnaturalización, Unas son de Cal, otras de Arena) han tenido a su cargo los aspectos logísticos de las demás exposiciones del programa: Frente al Otro, Tejedores del Agua, Autorretrato Disfrazado de Artista.

El portal de ArcoColombia2015 viene con un texto de presentación escrito por Jaime Cerón (El arte colombiano después del “Boom”donde propone una lista de diez artistas que “después de una consulta con más de una docena de expertos” son los que “pueden llegar a relevar los nombres sobre los cuales se han posado los ojos hasta ahora”.

Resulta curioso elaborar un “top ten” y proponerlo como texto de presentación de un proyecto como ArcoColombia. Es cierto, se hace en el marco de una feria de arte y como la idea es promocionar, nada mejor que recurrir a un formato tan asociado al mercado. ¿No hubiese sido mejor escribir sobre las exposiciones que curó y/o las que hacen parte de ArcoColombia? Surge esta pregunta, pues de los artistas que busca impulsar con su lista, sólo hay uno o dos en las muestras que organizó.

Daniel Felipe Salguero

Diarios de Clips, Daniel Santiago Salguero

El Arte Colombiano después del “boom” | Jaime Cerón

Paulatinamente ha venido creciendo el rumor de que hay un boom del arte colombiano en el contexto internacional. Después de una consulta con más de una docena de expertos en el tema para establecer cuáles serían los artistas colombianos que pueden llegan a relevar los nombres sobre los cuales se han posado los ojos hasta ahora. Estos son los 10 artistas en que ellos coincidieron.

¿Cuál boom?

Hace 10 años, en octubre de 2004, se realizó en la ciudad de Zurich la exposición Cantos Cuentos Colombianos. Se trató de una ambiciosa muestra, organizada en dos capítulos consecutivos, que dejó claro que en Colombia había mucho más que Botero. En esa muestra estuvieron incluidos Doris Salcedo, Fernando Arias, José Alejandro Restrepo, Juan Manuel Echavarría, María Fernanda Cardoso, Miguel Ángel Rojas, Nadín Ospina, Oscar Muñoz, Oswaldo Macià y Rosemberg Sandoval. Todos provenían de generaciones y contextos distintos y también tenían trayectorias diferentes, que oscilaban entre una y cuatro décadas. Sin embargo parecían compartir varias preocupaciones, entre las que se encontraban un interés peculiar en el contexto cultural y político del país y una convicción de que era fundamental realizar obras como las que hacían. Por esa razón la exposición se acompañó de una amplia programación de foros y conferencias que involucraron, además de los artistas, a diferentes intelectuales colombianos. No era la primera vez que se presentaba una exposición de arte colombiano fuera del país, pero si fue una de las primeras veces en que se generó tanto impacto. En ese mismo momento se realizaba la primera feria Artbo en Bogotá, se replanteaban los salones regionales de artistas colombianos y se concertaba el primer documento de políticas culturales de la ciudad de Bogotá. Un par de años después comenzaría a gestarse la primera gran muestra de arte contemporáneo en Colombia (después de muchos años de no realizar ninguna) que fue el Encuentro de Medellín, conocido como MDE07 y comenzarían paulatinamente a multiplicarse los programas de residencia artística en diferentes ciudades del país que traerían consigo el enorme flujo de artistas de todas partes del mundo hacia Colombia. Al año siguiente se realizaría el 41 Salón Nacional de Artistas en la ciudad de Cali, que contó con una importante participación de artistas internacionales que fueron invitados para que su obra entrará en dialogo con el trabajo que estaban haciendo los artistas colombianos. 10 años después parece que el arte colombiano se hubiera posicionado en otro lugar dentro del contexto internacional. La mayor parte de los que participaron en la exposición de Zurich hoy en día son ampliamente reconocidos como los grandes maestros del arte colombiano y los han sucedido otras generaciones de artistas que ya han encontrado su lugar de validación, tanto dentro como fuera de Colombia. La idea de un boom del arte colombiano contemporáneo surgió por un crecimiento inusitado del número de artistas cuyo trabajo llama la atención y por las exposiciones, espacios y publicaciones que intentan ponerlo a circular. Por esa razón también han emergido curadores, críticos y gestores que se ocupan de generar nuevas oportunidades de encuentro entre el arte y los espectadores. Es innegable la presencia de artistas colombianos en exposiciones, residencias o publicaciones en los más dispares lugares del mundo, que ya no está condicionada a estereotipos culturales sino al interés genuino en las situaciones que involucra su trabajo. También es innegable la continua circulación de personas vinculadas al campo del arte de diferentes lugares del mundo, entre curadores, gestores y coleccionistas, que tienen interés en conocer de primera mano lo que está pasando en el arte colombiano actual y que visitan el país constantemente.

¿Quiénes siguen?

Algunos artistas cuyas edades rondan los 40 años, entre los que se encuentran Mateo López, Nicolás París, Miler Lagos y Gabriel Sierra, han circulado nacional e internacionalmente de una manera que sus antecesores jamás imaginaron y han logrado vivir exclusivamente de su trabajo como artistas, sin recurrir a actividades paralelas. También han logrado que sus obras integren las más importantes colecciones públicas y privadas en diferentes países del mundo. Sin embargo muchos se preguntan ¿Y qué artistas colombianos serán los que logren seguir ese camino? Consultando a más de una docena de expertos en el arte colombiano contemporáneo, hubo una coincidencia en los siguientes nombres: Liliana Angulo, Carlos Castro, Alberto Lezaca, Kevin Mancera, Ana María Millán, José Olano, Andrés Orjuela, María Isabel Rueda, Adriana Salazar, Daniel Santiago Salguero. Nacieron entre 1971 y 1985, y tienen al menos 6 años de trayectoria en el campo artístico, aunque algunos superen ampliamente los 10. Todos tienen algún tipo de sitio web, en donde se pueden conocer sus obras y los más jóvenes han expuesto al menos en 4 países distintos a Colombia, aunque los de más larga trayectoria lo han hecho en más de 12. Todos han residido (o residen) fuera de Colombia o se han ausentado del país en varias ocasiones. Dejando de lado estos datos insípidos, hay algunos intereses compartidos entre ellos, a pesar de la completa heterogeneidad que caracteriza sus respectivas obras, que podrían resumirse en un abierto interés por explorar en sus obras, hechos o situaciones enteramente reconocibles por los espectadores, que intentan develar nociones, experiencias o ideas que no son tangibles, visibles o conscientes para ellos. Liliana Angulo ha trabajado en contextos específicos, a veces alejados de la esfera del arte, para resistir la carga colonial y eurocéntrica del contexto cultural en que vivimos. Ha empleado medios como la fotografía, el video o los impresos, para revisar las concepciones culturales que determinan la dimensión humana y le interesan las narraciones de personas que han sido excluidas, negadas o exploradas para confrontar la comprensión de la historia. Carlos Castro ha empleado prácticamente todos los medios o procedimientos que se pueden relacionar con el arte, porque le interesa señalar en sus piezas puntos de vista, narrativas y conexiones que suelen ser ignoradas en el campo social y en el relato histórico. Sus obras más recientes se basan en objetos encontrados en Bogotá que altera lo suficiente como para que lleguen a cambiar de sentido. Alberto Lezaca también ha trabajado en una amplia gama de medios, pero recientemente se ha centrado en instalaciones basadas en fotografías, graficas computacionales, esculturas y videos. Suele trabajar en torno a la idea del lenguaje como una construcción cultural que determina la comprensión material del mundo que puede llegar a funcionar como una suerte de prototipo o idea subyacente a los objetos que nos rodean. Le interesa poner en suspenso los sistemas de comunicación establecidos y por eso emplea elementos de la arquitectura y el diseño para sugerir espacios mentales que el espectador pueda reconfigurar. Kevin Mancera es fundamentalmente un dibujante que realiza sus imágenes a partir de lo que denomina “operaciones básicas” que serían acciones cercanas a la idea de acumular u ordenar el mundo que lo rodea. Para esa labor es muy importante la relación con el lenguaje verbal, (de hecho la escritura es comparable con el dibujo como ejercicio) por su capacidad para hacer ver la existencia de un código tras la realidad, que se posee -cuando se habla una lengua- o que no se posee -cuando no se la habla-. Sus dibujos muchas veces se presentan en marcos y otras veces han dado forma a publicaciones e instalaciones. Ana María Millán ha trabajado desde una perspectiva que define como “la cultura amateur” o las “narrativas de la clase media” que intenta localizar en un lugar concreto. Revisa las subculturas, los discursos de exclusión y las ideas de violencia que interpreta como huecos negros de la historia. Habitualmente ha realizado sus obras en video, fotografía y dibujo entre otros que desarrolla a partir de sus preocupaciones buscando que involucren una dimensión de extrañeza que le devuelvan al arte su poder vital. José Olano ha realizado fotografías, objetos e instalaciones, que exploran la inestabilidad, la fragilidad y el accidente. Menciona que le interesa trabajar con materiales y objetos que lo rodean en el día a día, como los colchones, las frutas y los globos entre otros. Suele disponer esos elementos de manera precaria dentro de los lugares en los que exhibe su trabajo, al punto que parecen estructuras inestables. El destino de sus obras, una vez instaladas es azaroso porque puede resistir el encuentro con los espectadores, o pueden caerse para dar paso a nuevas situaciones. Andrés Orjuela busca conectar en su trabajo la experiencia subjetiva y la dimensión social de lo real. Por esa razón sigue con atención obsesiva la circulación de las noticias generadas en los más diversos rincones del mundo que paradójicamente lo han llevado a imaginar, una hipotética inexistencia de “los otros”. Desde que se mudó a México ha podido hacer enlaces entre las situaciones de violencia de ese país y las que se vivieron en Colombia como consecuencia del narcotráfico.

María Isabel Rueda tiene una significativa trayectoria que comenzó a darse a conocer por su trabajo en fotografía, que luego dio paso al dibujo y al video. Ella dice que siempre ha estado interesada en encontrar maneras de documentar lo intangible, que ella relaciona con imágenes, voces, impulsos o formas que se resisten a ser registrados porque permanecen invisibles material o conceptualmente. Le interesa encontrar alguna fractura en el mundo por donde se pueda colar algo de esas situaciones y por donde se pueda vencer esa resistencia. A partir de ahí su tarea es darle alguna materialidad, lo que implica un cierto misticismo, mezclado algunas veces con horror y otras con humor. Valora activamente el contexto cultural porque muchos proyectos la han llevado a desplazarse y transformar su forma de vivir. Daniel Santiago Salguero suele trabajar en relación a la memoria y el tiempo y por esa razón considera que sus obras funcionan como documentos que se abren a otras temporalidades. Siempre está observando el contexto en donde habita e interrogándolo para extraer situaciones que enmarca dentro de narrativas y ficciones que llegan a cuestionar su propia identidad, tanto en términos subjetivos como culturales. Suele realizar instalaciones en donde articula videos, fotografías, dibujos, objetos y acciones. Adriana Salazar ha realizado su trabajo fundamentalmente dentro del campo de escultura que en su caso suele involucrar el movimiento real. Define la inquietud de fondo de su trabajo como una duda sobre el estatuto de lo vivo, que comenzó a emerger en relación a gestos, comportamientos y movimientos enlazados a una dimensión específicamente humana. A ella le interesa deshumanizarlos y activarlos de otra manera, como gestos de objetos inertes que funcionen como signos vitales. Al preguntarles a todos por las expectativas que tienen en relación con la circulación internacional de su obra, mencionan que la experiencia de viaje suele ser muy importante dentro de sus procesos creativos así como la idea misma de intercambio cultural. Suelen tener más expectativas en relación con la posibilidad de explorar lugares y establecer relaciones con personas concretas, que con el hecho de exponer fuera de Colombia (aunque ya lo han hecho). Sin embargo les interesa la manera como sus proyectos se perciben en contextos distintos a su lugar de origen y qué tipo de lecturas generan fuera de Colombia. Algunos de ellos reconocen que es muy significativo que en este momento puedan exponer fuera del país sin tener que contar con una etiqueta de identidad cultural, de modo que su trabajo es percibido en igualdad de condiciones con los trabajos de los artistas de otros lugares del mundo.

La obra de un artista colombiano puede dialogar con la obra de un artista de un contexto enteramente diferente, por la posibilidad de articularse desde asuntos más transversales, sin que medien jerarquías. Estos 10 artistas son apenas una muestra de lo que está ocurriendo con los artistas emergentes, pero el grupo que se encuentra en similares condiciones podría superar los 30 nombres, porque si bien han crecido en número las salas de exhibición, sobre todo las galerías y los espacios independientes, o los apoyos institucionales, el mayor aumento se generó en la oferta de formación profesional en arte. Hace unos meses informaba el Ministerio de Educación, que entre 2012 y 2013 el campo de conocimiento que tuvo un mayor aumento en relación con la oferta de formación profesional no fue la ingeniería, ni la administración, ni el derecho, sino las artes visuales, creciendo en cerca de un 10 por ciento. Esta situación genera no pocos desafíos en el mediano y largo plazo para las instituciones culturales, pero deja entrever que muchos jóvenes consideran que el arte es una opción para realizar su vida. También encierra una paradoja, porque curiosamente las pocas oportunidades laborales para los artistas, que hacen que sea un campo tan competitivo, hacen que una de las opciones para recibir ingresos económicos sea precisamente la de vincularse como docente a un programa de formación en arte. La idea del boom del arte colombiano llama la atención acerca de lo que ha habido en Colombia desde hace décadas y es una rigurosa conexión entre el arte y el contexto cultural que se ha convertido en nuestra marca registrada.

 

Jaime Cerón
Curador
Fundación Misol para las Artes

 

 


#ArcoColombia2015

#ArcoColombia2015

La presencia de Colombia en ARCOmadrid 2015 trascenderá el recinto ferial con una serie de exposiciones colectivas y presentaciones de artistas en varios de los espacios expositivos y museos más representativos de la capital de España.

Está concebida en dos capítulos curatoriales –la relación entre arte y naturaleza, y la relación entre el cuerpo, el tiempo y la fotografía- acompañados de una serie de proyectos individuales de artistas colombianos de cuatro generaciones distintas, que han estado activos durante los últimos 30 años y que han trabajado en relación con esos capítulos curatoriales.

Focus Colombia, el proyecto expositivo fuera del recinto ferial de ARCO comprende las siguientes exposiciones:

Waterweavers: El río en el arte, el diseño y la cultura material contemporáneos en Colombia
Curador: José Ignacio Roca.
Curador asistente: Alejandro Martín.
Lugar: Centro Cultural Conde Duque
Fecha: 24 de febrero de 2015

La imagen del río y la acción de tejer confluyen de manera metafórica y literal a lo largo de las prácticas artísticas contemporáneas en Colombia. Partiendo del río como eje conceptual para explorar las intersecciones entre diseño, artesanía y arte, Waterweavers (Tejedores de agua) investiga las formas en que cultura y naturaleza pueden entrecruzarse.

Oscar Muñoz
Curaduría: María Wills
Fecha: 24 de febrero de 2015
Lugar: La Tabacalera

Oscar Muñoz (Popayán, 1951) es uno de los artistas colombianos más importantes del país. A partir de la fotografía, el grabado, el dibujo, la instalación, el video y la escultura, ha reflexionado sobre la capacidad que tienen las imágenes para retener la memoria.

Antonio Caro
Curaduría: María Wills
Fecha: 24 de febrero de 2015
Lugar: Espacio Trapezio

Fotocopias, instalaciones públicas, conferencias o carteles, y materiales vinculados a prácticas culturales nativas, como la sal o el achiote, han sido utilizados por el artista Antonio Caro (Bogotá, 1950) para dar una mirada crítica respecto a las condiciones políticas y sociales del país. A través de estos procedimientos y materiales no convencionales en la práctica artística tradicional, ha comunicado mensajes contundentes, usualmente de carácter político, según su forma de elaboración y divulgación.

Miguel Ángel Rojas
Curaduría: María Wills
Fecha: 24 de febrero de 2015
Lugar: Casa de América

El trabajo de Miguel Ángel Rojas (Bogotá 1946) trata de asuntos relacionados con la sexualidad, la cultura marginal, la violencia y la problemática relacionada con el consumo y la producción de drogas.  En Madrid presentará Unas de cal y otras de arena, una instalación que reproduce con pigmentos naturales, pisos y baldosas de antiguas construcciones coloniales, caracterizadas por estar ubicadas generalmente en ciudades en donde se viven grandes contrastes sociales.

Naturaleza nominal
Milena Bonilla – Adriana Salazar – Alberto Baraya
Curaduría: Jaime Cerón
Fecha: 25 de febrero de 2015
Lugar: Centro de Arte 2 de mayo (CA2M)

Naturaleza nominal presenta el trabajo de tres artistas colombianos que articulan métodos que provienen del campo científico, transponiéndolo a diferentes medios, prácticas y procesos. Milena Bonilla, Alberto Baraya y Adriana Salazar revisan la manera como los procesos de representación cultural «nombran» la naturaleza de acuerdo a distintas agendas e intereses de distintas instancias de poder, dominantes en la construcción de la realidad histórica, social y política de Colombia. Sus obras movilizan concepciones relacionadas con la colonización cultural durante la modernidad, las tensiones entre los diferentes territorios culturales que se superponen a una misma geografía y la aproximación crítica a las instancias de poder.

Desnaturalización: Adrián Gaitán y Carlos Bonil
Curaduría: Jaime Cerón
Fecha: 19 de febrero de 2015
Lugar: Casa Museo Lope de Vega

La Casa Lope de Vega, transformada en museo en 1935, se ha dedicado a recrear el lugar que habitó el escritor y, en años recientes, ha ampliado su espectro de actividades y su oferta de eventos. La muestra Desnaturalización, el primer proyecto de arte contemporáneo en este espacio, está conformada por dos intervenciones instaladas, una, de Adrián Gaitán (Cali, 1983), en la sala polivalente del primer piso, y otra, de Carlos Bonil (Bogotá, 1979), en el jardín contiguo.colectivamente proyectos como: Sala 3/4 arte contemporáneo (Cali), Revista de artes plásticas VANITYPLAST (Cali), ASUETO Internacional de arte y el Colectivo El Camión, con el que ha viajado por Colombia y participado en eventos como MDE07 (2007), Bienal de Bogotá (2005), y URGENTE 41 Salón Nacional de artistas (2008) en Cali.

La migración de las plantas – Felipe Arturo
Curaduría: Jaime Cerón
Fecha: 19 de febrero de 2015
Lugar: Centro Centro (5Cs)

Este proyecto de Felipe Arturo ha sido concebido para el espacio del hall central del antiguo Palacio de las Comunicaciones de Madrid, en donde actualmente funciona Centro Centro. La muestra hace un contrapunto entre la historia de las migraciones de las plantas y los desplazamientos territoriales característicos de la arquitectura.

FLORA ars+natura
Fecha: 27 de febrero de 2015
Lugar: Matadero (Residencia Mi Ranchito)

FLORA ars+natura es un espacio para el arte contemporáneo en Bogotá (Colombia), con énfasis en la relación entre arte y naturaleza. Se enfoca en la producción a partir de comisiones y residencias; en la difusión de los resultados de estos programas, y en la educación. En Mi Ranchito presentará el trabajo de los artistas Liliana Angulo, Catalina Jaramillo, Ana María Millán y John Mario Ortiz.

La paz se toma la palabra
Un proyecto cultural del Banco de la República
Fecha: 24 de febrero de 2015
Lugar: Casa de América

Hablar de la paz en Colombia no presupone la ausencia de conflictos, ni la existencia de un modelo del que podamos copiarla. Además de la voluntad política y de los cambios sociales que se requieren para generar procesos de paz, también necesitamos palabras para nombrar esa realidad e imágenes para imaginarla.  En 2013, el Banco de la República y la Agencia Colombiana para la Reintegración, ACR, iniciaron un proyecto que buscaba por medio del arte un camino para hablar de paz. Así, 12 artistas emprendieron una misión: impartir a personas en proceso de reintegración, talleres de dibujo o historieta, en 12 ciudades de Colombia.

Luis Ospina – Muestra de Documentales
Fecha: 26 y 27 de febrero de 2015
Lugar: Museo Reina Sofía

Luis Ospina es uno de los directores, guionistas y productores de cine más representativos del país. Formó parte del grupo de Cali junto con Carlos Mayolo, Andrés Caicedo, Hernando Guerrero y otros artistas caleños, quienes en la década de 1970 fundaron el Cine Club de Cali, la revista Ojo al cine y la comuna artística Ciudad Solar. Ha dirigido 2 largometrajes, Pura sangre (1982) y Soplo de vida (1999), y ha realizado más de 30 cortometrajes y documentales, entre los cuales se destacan: Agarrando pueblo (1977), codirigido con Carlos Mayolo; Andrés Caicedo: unos pocos buenos amigos (1986); Ojo y vista: peligra la vida del artista (1988); y La desazón suprema: retrato incesante de Fernando Vallejo (2003).

En 2007 estrenó su película Un tigre de papel, un falso documental que narra la vida de Pedro Manrique Figueroa, artista pionero del collage y del guash en Colombia. Su trabajo ha sido premiado en los festivales internacionales de Oberhausen, Biarritz, La Habana, Sitges, Bilbao, Lille, Caracas y Toulouse.

Muestrario
José Antonio Suárez
Fecha: 19 de febrero de 2015
Lugar: La Casa Encendida

Muestrario es una exposición antológica de la obra que el dibujante, grabador e ilustrador colombiano José Antonio Suárez Londoño lleva realizando desde los años 80. El título no sólo alude a la naturaleza de la muestra, que incluye obras realizadas en distintas técnicas y formatos, sino a la propia del trabajo de Suarez Londoño en su afán compilador y clasificatorio.

La exposición incluirá algunos de sus primeros dibujos, recogidos en los cuadernos suizos, y realizados durante sus años de formación en Ginebra entre 1978 y 1984; una selección de sus cuadernos de viaje y de los Yo lo veí, todos nacidos de la manía por fijar lo sucedido diariamente, por no cejar en la práctica, llueva, nieve o salga el sol; y sus sellitos (gliptoteca particular de camafeos o matrices de piedra muisca, que el artista hace en gomas de borrar).  Incluirá también una selección de sus aguafuertes, la serie 365 que realizó entre los años 1994 y 1995, durante 365 días (relacionada a sus lecturas y autores favoritos) y algunos dibujos sueltos.

Auto retrato disfrazado de artista
Arte conceptual y fotografía en Colombia
Curaduría: Santiago Rueda Fajardo
Fecha: 24 de febrero de 2015
Lugar: Instituto Cervantes

Esta exposición presenta más de 60 fotografías, en su mayoría inéditas, producidas por artistas colombianos en las décadas de 1960 y 1970.  Se enfoca en el poco conocido Foto conceptualismo colombiano, que tiene en Camilo Lleras, Jaime Ardila, Jorge Ortiz, Luis Fernando Valencia, Miguel Ángel Rojas y Álvaro Barrios a sus principales exponentes.

Artistas: Manolo Vellojín, Juan Camilo Uribe, Jorge Ortiz, Luis Fernando Valencia, Jaime Ardila, Sergio Trujillo, Miguel Ángel Rojas, Oscar Monsalve, Camilo Lleras, Eduardo Hernández, Fernell Franco, Francois Dolmetsch, Becky Mayer, Álvaro Barrios

Frente al otro: dibujos en el posconflicto

Lugar: Casa de América

Fecha: 24 de febrero

Sentarse frente al otro evoca un acto ético, una disposición a escuchar, una expectativa abierta. Durante el 2013, doce artistas gráficos aceptaron la invitación de la Subgerencia Cultural del Banco de la República y de la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), para sentarse frente a 130 reintegrados del conflicto en 12 ciudades de Colombia, y explorar, a través de su práctica artística, el encuentro con testimonios de la otra Colombia.

¿Pero esto es arte? Performance de Milena Bonilla y Luisa Ungar

Lugar: CA2M (Centro de Arte 2 de Mayo)
Fecha: 5 de marzo a las 18:00 h

Esta conferencia propone un recorrido visual por diferentes materiales de archivo concernientes al desarrollo de las ferias coloniales europeas. El material seleccionado nos deja con una sorprendente aproximación a la manera en la que se educa la mirada desde el consumo afectivo de rejas, pantallas y escenarios, para lograr una convivencia armoniosa con los espectáculos presentados. La conferencia revisa nociones de desarrollo ligadas a la explotación colonial, desde una perspectiva artística. Esta conferencia se ofrece como apoyo a la exposición Naturaleza NominalARCO Colombia 2015.

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Para mayor información sobre estas y otras exposiciones, visite el portal de ArcoColombia2015


“La única iglesia que ilumina es la que arde ¡Contribuya!”

Iglesia

“La única iglesia que ilumina es la que arde. ¡Contribuya!” es la frase  la obra de la obra Cajita de fósforos (2005), un montaje del colectivo argentino feminista Mujeres Públicas, que se muestra en la exposición Un saber realmente útil, abierta en el Museo Reina Sofía, y que ha generado un airado reclamo de grupos católicos por “el carácter blasfemo y ofensivo de la obra”